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Estrenos argentinos

Guaraní

Por: Laura Ávila

Se estrena la opera prima de Luis Zorraquín, que propone un relato entre íntimas fronteras.

Aunque no se noten a simple vista, los conflictos bélicos que azotaron al Paraguay (muchos de ellos por culpa directa nuestra), dejaron huellas en el inconsciente colectivo de su gente.

Dicen que después de la guerra grande, la de la Triple Infamia, el territorio paraguayo se quedó sin hombres. Que los pocos que había se dedicaron a engendrar hijos para que no muera la idiosincrasia, ni el idioma, ni la cultura guaraní.

Con esa idea del hombre conductor de un legado que puede desaparecer comienza el primer largo de Luis Zorraquín. Pero no utiliza para nada un lenguaje aleccionador o retórico.

Aquí se cuenta la sencilla historia de Atilio, un viejo pescador paraguayo, amo y señor de su casa, dueño de un lanchón con el que trafica pequeñas mercaderías por el fronterizo río Paraná. Atilio es el único varón de su familia. Sus hijas paren mujeres, y su nieta mayor, la preadolescente Iara, es la designada para ayudarlo en sus rudas tareas, porque no tiene un nieto.

Atilio se siente solo. Y Iara también, porque sus tías son mayores, sus primas muy chiquitas, y su mamá está lejos, trabajando por horas en Buenos Aires.

Iara espera encomiendas suyas, hasta que en una le viene la noticia de que su mamá está embarazada de un varón, en la lejana ciudad porteña.

El viejo Atilio se entera y decide ir a Buenos Aires a buscar ese nieto… a su manera. Iara, un poco por casualidad, termina emprendiendo ese viaje por el río junto a su abuelo.

"Guaraní" es un poco una road movie litoraleña. Se mueve entre dos países, entre dos formas de ver. En el camino se enfrentan con increíble dulzura el mundo femenino de Iara y el mundo masculino de Atilio, recorriendo contornos íntimos, descubriendo geografías de áspero cariño.

El guión pertenece al propio Zorraquín, junto a Simón Franco. La fotografía, que sabe recrear esos paisajes costeños con toques poéticos y austeros, es de Diego De Garay.

Los personajes (magníficamente compuestos por Emilio Barreto y Jazmín Bogarín) están vivos, trasmiten ternura, ganas de saber qué pasa con ellos, emoción. La película fluye, no descansa ni un minuto, aún dentro de su ritmo apacible y reflexivo.

También están presentes las desiguales relaciones de pobreza y riqueza, los mitos, la ciudad versus el interior, el resbaladizo sistema de límites de nuestros países hermanos. Existe un profundo trabajo sobre los diálogos, muchos de los cuales están, precisamente, en guaraní.

Es genial la reflexión de Iara cuando le dice a su abuelo "la sangre no sabe que los países se dividieron". Con esa enunciación sencilla, Zorraquín define su forma de ver este mundo: como un lugar de gentes sin fronteras, en eterno descubrimiento.

 

BAMA. Av. Roque Sáenz Peña 1150. Tel: 4382-7934. info@bamacine.com

Estreno en Buenos Aires: 7 de abril.

Horarios de Guaraní: 14:20, 17:30, 19:10  y 20:50.