RECOMENDADOR DE ARTES Y ESPECTÁCULOS

Teatro documental

Bajo el bosque de leche

Por: Atilio Tustali

Desde la butaca de la querida sala Cunill Cabanellas, un apasionado viaje a un recóndito pueblo galés. Una recomendable experiencia.

El afilado ojo, asociado a la mágica musicalidad verbal que posee la pluma de Dylan Thomas, parece ser una combinación imbatible, que prescinde de toda estructura dramatúrgica tradicional para ser la columna vertebral de un evento teatral.

Este material creado originalmente para un ciclo radial que conducía el productivo y precoz dramaturgo, fundamental del siglo XX, en la BBC, ha vencido toda frontera. Amarrándose solamente del bello relato, ha tentado intrépidos creadores de cine, que lo inmortalizaron con figuras como Richard Burton, Elizabeth Taylor o Peter O'Toole entre otros monstruos sagrados que interpretaron estos ignotos roles.

Nuestra versión teatral está firmada por Mariano Stolkiner y Gustavo García Mendy. Entre la infinidad de aciertos que posee, es de interés la estrategia del dispositivo escénico, creado para transmitir un abanico de signos que conforman y estructuran la apacible vida de un día en una pequeña villa de Gales y hacer ontológica la poesía y la mirada del genial autor.

El escenario suministra datos al espectador por medio de proyecciones abstractas y de escenas filmadas a pobladores de las comunidades galesas de la Patagonia argentina, realizados por Pauli Coton, en las que intervienen  artistas profesionales que habitan nuestro Sur, esas imágenes proyectadas poseen su analogía en escenario por un ecléctico y a la vez amalgamado elenco conformado por Ingrid Pelicori, Luis Campos, Belén Pasqualini, Iván Espeche, Alejandra Perlusky, Ariel Staltari, Picky Paino y Abril Piterbarg, gente de mucho talento, que mantiene una continuidad estética a lo proyectado gracias al acertado vestuario de Micaela Sleigh. Dando un particular sentido a cada personaje duplicado.

Todo lo que está en escena aporta y da forma de este poblado llamado Under milk Wood. Un trío de músicos en vivo, personajes de la cotidianeidad, música creada por Gustavo García Mendy, con ejecución de Martín Keledjian y Miguel Rausch acompaña los textos y canciones de talentosos actores.

Comienza en la cerrada noche, el amanecer, transcurre el primaveral día con las vivencias y sueños de los pobladores, y se apaga con el último rayo de luz que da nacimiento a la noche, escenas de mucho interés que narran gestos comunes y costumbres identificadoras de una raza y de la humanidad toda.

Hay un fuerte sello de equipo reunido por Stokiner, cada uno aportando elementos de gran calidad: la impactante escenografía de Magalí Acha, valorizada en cada detalle por exquisito diseño lumínico de Julio López. Y en medio de todo, el fundamental clima que brinda el sonido, un detalle de gran importancia en este trabajo, diseñado por Rafael Sucheras, confirmando que es imposible que el fruto caiga lejos del árbol.

Desde un punto de vista voyeur el espectador disfruta de ínfimos detalles, de la monótona cotidianeidad pueblerina de estos adorables personajes que a modo de las inmortalizadas obras pictóricas de los grandes maestros de la plástica medieval, producen una caricia al alma, que disfruta de tanta belleza. 

Teatro Municipal General San Martín

Teatro Municipal General San Martín.  Sala Cunill Cabanellas.

Av. Corrientes 1530. Miércoles a domingos a las 20.