RECOMENDADOR DE ARTES Y ESPECTÁCULOS

Drama

Monte Chingolo

Por: Atilio Tustali

En las cercanías del batallón militar Domingo Viejobueno, dos hermanas reciben, en el seno de su casita de barrio, el idealismo de una Argentina que se nos escapó de las manos.

Un artista comprometido siempre habla de sus deseos y de lo que conoce. Alejo Viola presenta este mensaje en un momento clave de nuestra sociedad. En su anterior texto y dirección, La extraviada, narraba el universo del detrás de escena, ese lugar que le es familiar por tantos años de transitar salas con su grupo de teatro musical Los Amados, o en la infinidad de espectáculos vividos como actor.

En esta nueva entrega cuenta cómo era ese universo de su infancia, los años en que vivía en Monte Chingolo. Se centraliza en un momento bisagra de nuestra historia,  la toma del batallón militar Viejobueno en manos de una célula del ERP y el fusilamiento de sus integrantes en manos del entonces General Jorge Rafael  Videla. Uno de ellos, compuesto por Junior Pisanu, escapa e ingresa en la casa de unas vecinas.

Sandra Grandinetti y Elvira Massa construyen estos adorables personajes, una dupla digna de un cerrado y eterno aplauso de pie.

Viola conforma un equipo maravilloso para construir este sacudón para que la sociedad actual se despierte. Leandra Rodríguez aporta el diseño lumínico de este cálido hogar invadido. Se asocia a la pluma de Leonel Giacometto para dar forma a la dramaturgia de sus vivencias, y junto al equipo de actrices y el actor, muestra como quien exhibe el oráculo de los errores vividos por la división social y sus resultados, este instante fundacional de nuestros recuerdos, en medio del gobierno de Isabel Perón, del Rodrigazo, de la devaluación, la inflación, la violencia, todo igual, excepto cómo eran los militantes de entonces, jóvenes universitarios llenos de ideales puros, con la intención de conformar un país que hoy, con el diario del lunes, vemos en qué se transformó.

 

Patio de actores.

Patio de actores. Lerma 568. Domingos a las 17.