RECOMENDADOR DE ARTES Y ESPECTÁCULOS

Bar cultural

Hasta Trilce

Por: Juan Carlos Echeparre

Con cruces multidisciplinarios, se posiciona como uno de los  espacios que convoca al público más diverso, tentado por un abanico de propuestas culturales y gastronómicas.

Un grupo de jóvenes emprendedores invirtió en un sitio que promueve la cultura, dando prioridad a lo nacional y local. El lugar, tradicionalmente, perteneció a una antigua fábrica de vidrio y luego, durante décadas, a la editorial Losada.

Sus paredes destilan historia. Está ubicado en el límite entre el barrio de Almagro y el de Boedo, allí donde se pierden uno con el otro, en Maza 177. Su nombre proviene del poemario Trilce, de 77 poemas sin título, obra cumbre de la vanguardia poética, cuyo autor es el peruano César Vallejos.

El anfitrión es un gran salón poblado de la mayor diversidad de estilos de mesas y sillas, como metáfora de una ideología de propuestas. La especialidad del bar y restó son las pizzas, una más rica que la otra. Aliento a probar la de cebolla caramelizada u otra de queso de cabra con tomates secos; el acompañamiento debe ser la cerveza, es otro de los atractivos del lugar, las pintas de tirada.

Los tapeos y algunos platos muy bien elaborados completan el gustoso menú.

El bar posee una gran barra con una completa selección de tragos y espacio para la discusión y carcajadas amenas. Un piano corona el pequeño escenario que tienta a las zapadas y los mini recitales. Lo más esperado y recomendable son las presentaciones de La lija, una genialidad conformada por Juan Botello, Sebastián Bradley, Paula Bradley, Tomás Bradley, Florencia Cosentino, Francisco Fernández Sobrino, Nicolás Galpasoro, Federico García, Sergio Iriarte e Ignacio Savid. Ellos interpretan el interesante repertorio musical de varias épocas y espectáculos de su autoría, el último domingo de cada mes a las 21, recomiendo también agendar este dato.

Otra atracción del bar es el espectáculo El viaje de Hervé, con entradas agotadas en cada presentación de la matinée.

La movida del lugar es interesante y de culto, como la programación que posee el inmenso teatro que guarda en la trastienda, con más de cien butacas y foso para ópera, en su página pueden investigar la rica y diversa programación.

A toda hora se producen expresiones de géneros diversos y artes, la gente acude a alimentar el alma, el estómago y a rociar el espíritu con bebidas.

Bellísimas mujeres de sonrisas enamoradoras ofician de elegantes meseras, el aire a bondad y bienvenida es una constante, que parte desde su cúpula y es derramada para el deleite del visitante. Lo más recomendable es hacerse habitué. 

 

 

 

Hasta Trilce. Maza 177. www.hastatrilce.com