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Estrenos latinoamericanos

7 cajas

Por: Laura Ávila

En exclusivas funciones del cine arte BAMA, se presenta esta celebrada producción del cine paraguayo, ganadora del Premio del jurado en el Festival de San Sebastián.

7 cajas se filmó en Mercado 4, una especie de centro comercial a cielo abierto,  a medio camino entre La Salada y nuestro Mercado Central, pero en Asunción.

El protagonista de la historia es Víctor, un adolescente que se gana la vida como carretillero, transportando mercadería con un changuito de madera. Como la zona es muy competitiva, tiene que tener los ojos bien abiertos para no perder ni potenciales clientes ni las mercaderías que acarrea.

Pero Víctor se distrae, sueña despierto: quiere ser una estrella de televisión, salir en todas las pantallas y ser reconocido. Aún así se las arregla para ganarle un trabajo a un carretillero más experimentado. Le confían siete cajas misteriosas con la consigna de que las retenga por unas horas. A cambio le ofrecen la mitad de un billete de cien dólares, con la promesa de darle la otra parte cuando termine el encargo.

Los directores Juan Carlos Maneglia y Tana Schembori aprovecharon lo mejor de ese paisaje desangelado y pintaron su aldea de una forma tan original y vertiginosa, que crearon una película de culto.

Sin exagerar con angulaciones rebuscadas, se nota que saben plantar una cámara y contar con imágenes, que por momentos alcanzan una cruda belleza.

El guión es extremo: ante la duda corre hacia adelante. Hay un mecanismo de punto de giro constante. La película fluye con el sencillo método de explotar una sucesión de pequeños conflictos.

Estamos ante el estreno de un boom de taquilla. En Paraguay tuvo más espectadores que Titanic, porque además de denunciar la desigualdad, la situación de extrema pobreza, la explotación y el abandono de una franja de la población, también es una cinta pochoclera, un thriller hablado en guaraní del que uno no se puede despegar hasta el final. Película de entretenimiento con trasfondo social, quizás su fenómeno en el país vecino refleje a ese Paraguay ávido de verse a sí mismo, fascinado por sus colores, su propia manera de hablar, su gracia, su picardía y su gallarda forma de salir a flote siempre.

Estos paisajes se pueden hallar también aquí. La recomendamos porque 7 cajas es divertida, fresca, redonda. Tiene un inicio y un cierre memorables desde la realización y un plus excelente: no hay malos. Hay pobres que luchan. Incluso la policía aparece retratada en una zona gris, sufrida y compartida por todos los personajes. Tampoco, a pesar de que se habla de él todo el tiempo, aparece el dinero. Casi no se ven guaraníes. Solo fragmentos de billetes de dólar, más como valor de símbolo. Como promesa para trocar un pedazo de papel por una forma posible de felicidad o de escape hacia donde se pueda dejar de ser invisible. La tecnología y su ilusión también son objeto de trueque.

Los actores, por último, son un hallazgo. A la excelente Lali González (encantadora en su rol de Liz), se suma el protagónico de su actor revelación, Celso Franco. En su primera actuación, el muchacho despierta una gama de emociones, tiene un gran carisma y es toda una promesa.

 

 

 

 

Estreno en Buenos Aires: 17 de julio.

Bama. Diagonal Norte 1150/56.