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Cocina de autora

Le Point

Por: Laura Ávila

Un ambiente hogareño para degustar platos exquisitos. Ideal para enamorados, amantes del jazz y turistas que quieran conocer los sabores del corazón secreto de Palermo Soho.

Lo primero que sorprende de Le Point  es su calor de hogar.  Un equipo de música pasa jazz del bueno al volumen justo: hay velitas encendidas en las mesas limpias, de diseño moderno pero rodeadas de confortables sillas tapizadas que remiten al living de alguna abuela.

A nuestras espaldas hay un patiecito con mesas al aire libre. Todo es a pequeña escala, pero delicioso: los platos de porcelana con guarditas de flores, los estantes pintados de blanco que exhiben los vinos entre viejos pósters de Audrey Hepburn, la luz difuminada como en una estampa japonesa.

Y entre todos esos detalles que nos ponen cómodos emerge Andy Point, nombre artístico de Andrea Guglielmelli, la Chef del lugar.

Dueña de un aplomo, de una franqueza y una sencillez increíbles, nos recibe con una sonrisa, nos recomienda el vino (riquísimo) y despliega la variada propuesta de su menú. Y aquí reside otro de los cautivadores motivos para hacer de Le Point el restaurante de cabecera: los platos son combinables y responden tanto a la inspiración de Andy como a la demanda de los comensales.

Nosotros probamos boquerones, aceitunas y sus famosos Champignones a la provenzal: gustosos, ligeros y potenciados para lograr su mejor forma. El cruce podía darse con un relleno de calamares, como los pidieron unos habitués de la mesa vecina, conocedores de las habilidades de la Chef.

Es que Andy puede resolver un plato como si pintara un cuadro: sabe manejar los sabores, las texturas y la presentación con un talento poco habitual.

Le Point es el elegido por los turistas, porque su ambiente y su cocina reflejan lo mejor de Buenos Aires. El misterio y el encanto de sus calles están expresados en la comida.

El almuerzo y la cena cuentan generalmente de cinco pasos: nosotros continuamos con una exquisita berenjena bañada de yogur y nueces.

El plato fuerte son las pastas: tienen una salsa roja muy sencilla pero muy bien preparada, con algo que despierta los recuerdos de la infancia. Se pueden acompañar con frutos de mar, albondiguitas, panes amasados y fragancias que evocan la mano de nuestras madres en la cocina. Las porciones, además, son muy abundantes y completan la ilusión de estar en casa.

Andy estudió cocina con Ada Cóncaro. Es de la generación de los noventa, cuando todo estaba por hacerse y la gastronomía nacional se dejó guiar por una inspiradora corriente de experimentación. Ella se hizo en la cocina, cocinando. Conociendo a su público, entendiéndole el gusto, aprendiendo a escucharlo. Le Point es su proyecto personal y el de su socia Marcela Velasco: saben llevarlo adelante con profesionalismo y simpatía.

La comida culmina con un riquísimo budín de pan tibio con dulce de leche, cheesecake y brownies para degustar.

Limpio, de buen gusto, con precios razonables y una atención encantadora, recomendamos calurosamente Le Point. Se sale feliz de haber conocido este íntimo refugio. Y siempre se vuelve.

Le Point

Pasaje Soria 5172. Tel: 4833-4225. Conviene reservar. Abierto de martes a sábados. www.lepointresto.com.ar